LEY 37 DE 1961
(Julio 12)
Diario Oficial No. 30.567 del 21 de julio de 1961
Por la cual se aprueba el Tratado Americano de Soluciones Pacíficas. (Pacto de Bogotá).
EL CONGRESO DE COLOMBIA
Visto el texto del Tratado Americano de Soluciones Pacíficas (Pacto de Bogotá), suscrito por los Delegados Plenipotenciarios de la República de Colombia el 30 de abril de 1948, en la IX Conferencia Internacional Americana, y que a la letra dice:
“Tratado Americano de Soluciones Pacíficas"
“Pacto de Bogotá”.
En nombre de sus pueblos, los Gobiernos representados en la IX Conferencia Internacional Americana han resuelto, en cumplimiento del artículo 23 de la Carta de la Organización de los Estados Americanos, celebrar el siguiente tratado:
OBLIGACIÓN GENERAL DE RESOLVER LAS CONTROVERSIAS POR MEDIOS PACÍFICOS.
ARTÍCULO 1o. Las Altas Partes Contratantes, reafirmando solemnemente sus compromisos contraídos por anteriores convenciones y declaraciones internacionales así como por la Carta de las Naciones Unidas, convienen en abstenerse de la amenaza, del uso de la fuerza o de cualquier otro medio de coacción para el arreglo de sus controversias y en recurrir en todo tiempo a procedimientos pacíficos.
ARTÍCULO 2o. Las Altas Partes Contratantes reconocen la obligación de resolver las controversias internacionales por los procedimientos pacíficos regionales antes de llevarlas al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
En consecuencia, en caso de que entre dos o más Estados signatarios se suscite una controversia que, en opinión de las partes, no pueda ser resuelta por negociaciones directas a través de los medios diplomáticos usuales, las partes se comprometen a hacer uso de los procedimientos establecidos en este Tratado en la forma y condiciones previstas en los artículos siguientes, o bien de los procedimientos especiales que, a su juicio, les permitan llegar a una solución.
ARTÍCULO 3o. El orden de los procedimientos pacíficos establecido en el presente Tratado no significa que las partes no puedan recurrir al que consideren más apropiado en cada caso, ni que deban seguirlos todos, ni que exista, salvo disposición expresa al respecto, prelación entre ellos.
ARTÍCULO 4o. Iniciado uno de los procedimientos pacíficos, sea por acuerdo de las partes, o en cumplimiento del presente Tratado, o de un pacto anterior, no podrá incoarse otro procedimiento antes de terminar aquél.
ARTÍCULO 5o. Dichos procedimientos no podrán aplicarse a las materias que por su esencia son de la jurisdicción interna del Estado. Si las partes no estuvieren de acuerdo en que la controversia se refiere a un asunto de jurisdicción interna, a solicitud de cualquiera de ellas esta cuestión previa será sometida a la decisión de la Corte Internacional de Justicia.
ARTÍCULO 6o. Tampoco podrán aplicarse dichos procedimientos a los asuntos ya resueltos por arreglo de las partes, o por laudo arbitral, o por sentencia de un tribunal internacional, o que se hallen regidos por acuerdos o tratados en vigencia en la fecha de la celebración del presente Pacto.
ARTÍCULO 7o. Las Altas Partes Contratantes se obligan a no intentar reclamación diplomática para proteger a sus nacionales, ni a iniciar al efecto una controversia ante la jurisdicción internacional, caundo <sic> dichos nacionales hayan tenido expeditos los medios para acudir a los tribunales domésticos competentes del Estado respectivo.
ARTÍCULO 8o. El recurso a los medios pacíficos de solución de las controversias, o la recomendación de su empleo, no podrán ser motivo, en caso de ataque armado, para retardar el ejercicio del derecho de legítima defensa individual o colectiva, previsto en la Carta de las Naciones Unidas.
PROCEDIMIENTOS DE BUENOS OFICIOS Y DE MEDIACIÓN.
ARTÍCULO 9o. El procedimiento de los buenos oficios consiste en la gestión de uno o más Gobiernos americanos o de uno o más ciudadanos eminentes de cualquier Estado americano, ajenos a la controversia, en el sentido de aproximar a las partes, proporcionándoles la posibilidad de que encuentren directamente una solución adecuada.
ARTÍCULO 10. Una vez que se haya logrado el acercamiento de las partes y que éstas hayan reanudado las negociaciones directas, quedará terminada la gestión del Estado o del ciudadano que hubiere ofrecido sus buenos oficios o aceptado la invitación a interponerlos; sin embargo, por acuerdo de las partes, podrán aquéllos estar presentes en las negociaciones.
ARTÍCULO 11. El procedimiento de mediación consiste en someter a la controversia a uno o más Gobiernos americanos, o a uno o más ciudadanos eminentes de cualquier Estado americano extraños a la controversia. En uno y otro caso de mediador o los mediadores serán escogidos de común acuerdo por las partes.
ARTÍCULO 12. Las funciones del mediador o mediadores consistirán en asistir a las partes en el arreglo de las controversias de la manera más sencilla y directa, evitando formalidades y procurando hallar una solución aceptable. El mediador se abstendrá de hacer informe alguno y, en lo que a él atañe, los procedimientos serán absolutamente confidenciales.
ARTÍCULO 13. En el caso de que las Altas Partes Contratantes hayan acordado el procedimiento de mediación y no pudieren ponerse de acuerdo en el plazo de dos meses sobre la elección del mediador o mediadores; o si iniciada la mediación transcurrieren hasta cinco meses sin llegar a la solución de la controversia, recurrirán sin demora a cualquiera de los otros procedimientos de arreglo pacífico establecidos en este Tratado.
ARTÍCULO 14. Las Altas Partes Contratantes podrán ofrecer su mediación, bien sea individual o conjuntamente; pero convienen en no hacerlo mientras la controversia esté sujeta a otro de los procedimientos establecidos en el presente Tratado.
PROCEDIMIENTO DE INVESTIGACIÓN Y CONCILIACIÓN.
ARTÍCULO 15. El procedimiento de investigación y conciliación consiste en someter la controversia a una comisión de investigación y conciliación que será constituída <sic> con arreglo a las disposiciones establecidas en los subsecuentes artículos del presente Tratado, y que funcionará dentro de las limitaciones en él señaladas.
ARTÍCULO 16. La parte que promueva el procedimiento de investigación y conciliación pedirá al Consejo de la Organización de los Estados Americanos que convoque la Comisión de Investigación y Conciliación. El Consejo, por su parte, tomará las providencias inmediatas para convocarla.
Recibida la solicitud para que se convoque la Comisión, quedará inmediatamente suspendida la controversia entre las partes, y éstas se abstendrán de todo acto que pueda dificultar la conciliación. Con este fin, el Consejo de la Organización de los Estados Americanos, podrá, a petición de parte, mientras esté en trámite la convocatoria de la Comisión, hacerles recomendaciones en dicho sentido.
ARTÍCULO 17. Las Altas Partes Contratantes podrán nombrar, por medio de un acuerdo bilateral que se hará constar en un simple cambio de notas con cada uno de los otros signatarios dos miembros de la Comisión de Investigación y Conciliación, de los cuales uno solo podrá ser de su propia nacionalidad. El quinto será elegido inmediatamente de común acuerdo por los ya designados y desempeñará las funciones de Presidente.
Cualquier de las Partes Contratantes podrá reemplazar a los miembros que hubiere designado, sean éstos nacionales o extranjeros; y en el mismo acto deberá nombrar al substituto. En caso de no hacerlo, la remoción se tendrá por no formulada. Los nombramientos y substituciones deberán registrarse en la Unión Panamericana, que velará porque las Comisiones de cinco miembros estén siempre integradas.
ARTÍCULO 18. Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo anterior, la Unión Panamericana formará un Cuadro Permanente de Conciliadores americanos que será integrado así:
a) Cada una de las Altas Partes Contratantes designará, por períodos de tres años, dos de sus nacionales que gocen de la más alta reputación por su ecuanimidad, competencia y honorabilidad;
b) La Unión Panamericana recabará la aceptación expresa de los candidatos y pondrá los nombres de las personas que le comuniquen su aceptación en el Cuadro de Conciliadores;
c) Los Gobiernos podrán en cualquier momento llenar las vacantes que ocurran entre sus designados y nombrarlos nuevamente.
ARTÍCULO 19. En el caso de que ocurriere una controversia entre dos o más Estados americanos que no tuvieren constituída <sic> la Comisión a que se refiere el Artículo XVII, se observará el siguiente procedimiento:
a) Cada parte designará dos miembros elegidos del Cuadro Permanente de Conciliadores americanos, que no pertenezcan a la nacionalidad del designante;
b) Estos cuatro miembros escogerán a su vez un quinto conciliador extraño a las partes, dentro del Cuadro Permanente;
c) Si dentro del plazo de 30 días después de haber sido notificados de su elección los cuatro miembros no pudieren ponerse de acuerdo para escoger el quinto, cada uno de ellos formará separadamente la lista de conciliadores, tomándola del Cuadro Permanente en el orden de su preferencia; y después de comparar las listas así formadas se declarará electo aquel que primero reúna una mayoría de votos. El elegido ejercerá las funciones de Presidente de la Comisión.
ARTÍCULO 20. El Consejo de la Organización de los Estados Americanos, al convocar la Comisión de Investigación y Conciliación, determinará el lugar donde ésta haya de reunirse. Con posterioridad, la Comisión podrá determinar el lugar o lugares en donde deba funcionar, tomando en consideración las mayores facilidades para la realización de sus trabajos.
ARTÍCULO 21. Cuando más de dos Estados estén implicados en la misma controversia los Estados que sostengan iguales puntos de vista serán considerados como una sola parte. Si tuviesen intereses diversos tendrán derecho a aumentar el número de conciliadores con el objeto de que todas las partes tengan igual representación. El Presidente será elegido en la forma establecida en el Artículo XIX.
ARTÍCULO 22. Corresponde a la Comisión de Investigación y Conciliación esclarecer los puntos controvertidos, procurando llevar a las partes a un acuerdo en condiciones recíprocamente aceptables. La Comisión promoverá las investigaciones que estime necesarias sobre los hechos de la controversia, con el propósito de proponer bases aceptables de solución.
ARTÍCULO 23. Es deber de las partes facilitar los trabajos de la Comisión y suministrarle, de la manera más amplia posible, todos los documentos e informaciones útiles, así como también emplear los medios de que dispongan para permitirle que proceda a citar y oír testigos o peritos y practicar otras diligencias, en sus respectivos territorios y de conformidad con sus leyes.
ARTÍCULO 24. Durante los procedimientos ante la Comisión, las partes serán representadas por Delegados Plenipotenciarios o por agentes que servirán de intermediarios entre ellas y la Comisión. Las partes y la Comisión podrán recurrir a los servicios de consejeros y expertos técnicos.
ARTÍCULO 25. La Comisión concluirá sus trabajos dentro del plazo de seis meses, a partir de la fecha de su constitución; pero las partes podrán, de común acuerdo, prorrogarlo.
ARTÍCULO 26. Si a juicio de las partes la controversia se concretare exclusivamente a cuestiones de hecho, la Comisión se limitará a la investigación de aquéllas y concluirá sus labores con el informe correspondiente.
ARTÍCULO 27. Si se obtuviere el acuerdo conciliatorio, el informe final de la Comisión se limitará a reproducir el texto del arreglo alcanzando y se publicará después de su entrega a las partes, salvo que éstas acuerden otra cosa. En caso contrario, el informe final contendrá un resumen de los trabajos efectuados por la Comisión; se entregará a las partes y se publicará después de un plazo de seis meses, a menos que éstas tomaren otra decisión. En ambos eventos, el informe final será adoptado por mayoría de votos.
ARTÍCULO 28. Los informes y conclusiones de la Comisión de Investigación y Conciliación no serán obligatorios para las partes ni en lo relativo a la exposición de los hechos ni lo concerniente a las cuestiones de derecho, y no revestirán otro carácter que el de recomendaciones sometidas a la consideración de las partes para facilitar el arreglo amistoso de la controversia.
ARTÍCULO 29. La Comisión de Investigación y Conciliación entregará a cada una de las partes, así como a la Unión Panamericana, copias certificadas de las actas de sus trabajos. Estas actas no serán publicadas sino cuando así lo decidan las partes.
ARTÍCULO 30. Cada uno de los miembros de la Comisió6n <sic> recibirá una compensación pecuniaria cuyo monto será fijado de común acuerdo por las partes. Si éstas no la acordaren, la señalará el Consejo de la Organización. Cada uno de los Gobiernos pagará sus propios gastos y una parte igual de las expensas comunes de la Comisión, comprendidas en éstas las compensaciones anteriormente previstas.
PROCEDIMIENTO JUDICIAL.
ARTÍCULO 31. <Artículo CONDICIONALMENTE EXEQUIBLE> De conformidad con el inciso 2º del artículo 36 del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, las Altas Partes Contratantes declaran que reconocen respecto a cualquier otro Estado americano como obligatoria ipso facto, sin necesidad de ningún convenio especial mientras esté vigente el presente Tratado, la jurisdicción de la expresada Corte en todas las controversias de orden jurídico que surjan entre ellas y que versen sobre:
a) La interpretación de un Tratado;
b) Cualquier cuestión de derecho internacional;
c) La existencia de todo hecho que, si fuere establecido, constituiría la violación de una obligación internacional, o
d) La naturaleza o extensión de la reparación que ha de hacerse por el quebrantamiento de una obligación internacional.
ARTÍCULO 32. Cuando el procedimiento de conciliación anteriormente establecido conforme a este Tratado o por voluntad de las partes, no llegare a una solución, y dichas partes no hubieren convenido en un procedimiento arbitral, cualquiera de ellas tendrá derecho a recurrir a la Corte Internacional de Justicia, en la forma establecida en el Artículo 40 de su Estatuto. La jurisdicción de la Corte quedará obligatoriamente abierta conforme al inciso 1 del Artículo 36 del mismo Estatuto.
ARTÍCULO 33. Si las partes no se pusieren de acuerdo acerca de la competencia de la Corte sobre el litigio, la propia Corte decidirá previamente esta cuestión.
ARTÍCULO 34. Si la Corte se declarare incompetente para conocer de la controversia por los motivos señalados en los Artículos V, VI y VII de este Tratado, se declarará terminada la controversia.
ARTÍCULO 35. Si la Corte se declarase incompetente por cualquier otro motivo para conocer y decidir de la controversia, las Altas Partes Contratantes se obligan a someterla a arbitraje, de acuerdo con las disposiciones del Capítulo Quinto de este Tratado.
ARTÍCULO 36. En el caso de controversias sometidas al procedimiento judicial a que se refiere este Tratado, corresponderá su decisión a la Corte en pleno, o, si así lo solicitaren las partes, a una Sala Especial conforme al Artículo 26 de su Estatuto. Las partes podrán convenir, asímismo <sic>, en que el conflicto se falle ex aequo el bono.
ARTÍCULO 37. El procedimiento a que debe ajustarse la Corte será el establecido en su Estatuto.
PROCEDIMIENTO DE ARBITRAJE.
ARTÍCULO 38. No obstante lo establecido en el Capítulo Cuarto de este Tratado, las Altas Partes Contratantes tendrán la facultad de someter a arbitraje, si se pusieren de acuerdo en ello, las diferencias de cualquier naturaleza, sean o no jurídicas, que hayan surgido o surgieren en lo sucesivo entre ellas.
ARTÍCULO 39. El Tribunal de Arbitraje, al cual se someterá la controversia en los casos de los Artículos XXXV y XXXVIII de este Tratado, se constituirá del modo siguiente, a menos de existir acuerdo en contrario.
ARTÍCULO 40.
1) Dentro del plazo de dos meses, contados desde la notificación de la decisión de la Corte, en el caso previsto en el Artículo XXXV, cada una de las partes designará un árbitro de reconocida competencia en las cuestiones de derecho internacional, que goce de la más alta consideración moral y comunicará esta designación al Consejo de la Organización. Al propio tiempo presentará al mismo Consejo una lista de 10 juristas escogidos entre los que forman la nómina general de los miembros de la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, que no pertenezcan a su grupo nacional y que estén dispuestos a aceptar el encargo.
2) El Consejo de la Organización procederá a integrar, dentro del mes siguiente a la presentación de las listas, el Tribunal de Arbitraje en la forma que a continuación se expresa:
a) Si las listas presentadas por las partes coincidieren en tres nombres, dichas personas constituirán el Tribunal de Arbitraje con las dos designadas directamente por los partes;
b) En el caso en que la coincidencia recaiga en más de tres nombres, se determinarán por sorteo los tres árbitros que hayan de completar el Tribunal;
c) En los eventos previstos en los dos incisos anteriores, los cinco árbitros designados escogerán entre ellos su Presidente;
d) Si hubiere conformidad únicamente sobre dos nombres, dichos candidatos y los dos árbitros seleccionados directamente por las partes, elegirán de común acuerdo el quinto árbitro que presidirá el Tribunal. La elección deberá recaer en algún jurista de la misma nómina general de la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, que no haya sido incluído <sic> en las listas formadas por las partes;
e) Si las listas presentaren un solo nombre común, esta persona formará parte del Tribunal y se sorteará otra entre los 18 juristas restantes en las mencionadas listas. El Presidente será elegido siguiendo el procedimiento establecido en el inciso anterior;
f) No presentándose ninguna concordancia en las listas, se sortearán sendos árbitros en cada una de ellas; y el quinto árbitro, que actuará como Presidente, será elegido de la manera señalada anteriormente.
g) Si los cuatro árbitros no pudieren ponerse de acuerdo sobre el quinto árbitro dentro del término de un mes, contados desde la fecha en que el Consejo de la Organización les comunique su nombramiento, cada uno de ellos acomodará separadamente la lista de juristas en el orden de su preferencia, y, después de comparar las listas así formadas, se declarará elegido aquel que reúna primero una mayoría de votos.
ARTÍCULO 41. Las partes podrán de común acuerdo constituir el Tribunal, en la forma que consideren más conveniente, y aun elegir un árbitro único, designado en tal caso al Jefe de un estado, a un jurista eminente o a cualquier Tribunal de Justicia al en <sic> quien tengan mutua confianza.
ARTÍCULO 42. Cuando más de dos Estados estén implicados en la misma controversia, los Estados que defiendan iguales intereses serán considerados como una sola parte. Si tuvieren intereses opuestos, tendrán derecho a aumentar el número de árbitros para que todas las partes tengan igual representación. El Presidente se elegirá en la forma establecida en el Artículo XL.
ARTÍCULO 43. Las partes celebrarán en cada caso el compromiso que defina claramente la materia específica objeto de la controversia, la sede del Tribunal, las reglas que hayan de observarse en el procedimiento, el plazo dentro del cual haya de pronunciarse el laudo y las demás condiciones que convengan entre sí.
Si no se llegare a un acuerdo sobre el compromiso dentro de tres meses contados desde la fecha de la instalación del Tribunal, el compromiso será formulado, con carácter obligatorio para las partes, por la Corte Internacional de Justicia, mediante al procedimiento sumario;
ARTÍCULO 44. Las partes podrán hacerse representar ante el Tribunal Arbitral por las personas que juzguen conveniente designar.
ARTÍCULO 45. Si una de las partes no hiciere la designación de su árbitro y la presentación de su lista de candidatos, dentro del término previsto en el Artículo XL, la otra parte tendrá el derecho de pedir al Consejo de la Organización que constituya el Tribunal de Arbitraje. El Consejo inmediatamente instará a la parte remisa para que cumpla esas obligaciones dentro de un término adicional de 15 días, pasado el cual, el propio Consejo integrará el Tribunal en la siguiente forma:
a) Sorteará un nombre de la lista presentada por la parte requirente;
b) Escogerá por mayoría absoluta de votos dos juristas de la nómina general de la Corte Permanente de Arbitraje de La haya, que no pertenezcan al grupo nacional de ninguna de las partes;
c) Las tres personas así designadas, en unión de la seleccionada directamente por la parte requirente, elegirán de la manera prevista en el artículo XL, al quinto árbitro que actuará como Presidente;
d) Instalado el Tribunal, se seguirá el procedimiento organizado en el Artículo XLIII.
ARTÍCULO 46. El laudo será motivado, adoptado por mayoría de votos y publicado después de su notificación a las partes. El árbitro o árbitros disidentes podrán dejar testimonio de los fundamentos de su disidencia.
El laudo, debidamente pronunciado y notificado a las partes, decidirá la controversia definitivamente y sin apelación, y recibirá inmediatamente ejecución.
ARTÍCULO 47. Las diferencias que se susciten sobre la interpretación o ejecución del laudo serán sometidas a la decisión del Tribunal que lo dictó.
ARTÍCULO 48. Dentro del año siguiente a su notificación, el laudo será susceptible de revisión ante el mismo Tribunal, a pedido de una de las partes, siempre que se descubriere un hecho anterior a la decisión, ignorado del Tribunal y de la parte que solicita la revisión, y además siempre que, a juicio del Tribunal, ese hecho sea capaz de ejercer una influencia decisiva sobre el laudo.
ARTÍCULO 49. Cada uno de los miembros del Tribunal recibirá una compensación pecuniaria cuyo monto será fijado de común acuerdo por las partes. Si éstas no la convinieren, la señalará el Consejo de la Organización. Cada uno de los Gobiernos pagará sus propios gastos y una parte igual de las expensas comunes del Tribunal, comprendidas en éstas las compensaciones anteriormente previstas.
CUMPLIMIENTO DE LAS DECISIONES.
ARTÍCULO 50. Si una de las Altas Partes Contratantes dejare de cumplir las obligaciones que le imponga un fallo de la Corte Internacional de Justicia o un laudo arbitral, la otra u otras partes interesadas, antes de recurrir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, promoverá una reunión de consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, a fin de que acuerden las medidas que convenga tomar para que se ejecute la decisión judicial o arbitral.
OPINIONES CONSULTIVAS.
ARTÍCULO 51. Las partes interesadas en la solución de una controversia podrán, de común acuerdo, pedir a la Asamblea General o al Consejo de la Organización de los Estados Ameri- <sic> soliciten de la Corte Internacional de Justicia opiniones consultivas sobre cualquier cuestión jurídica.
La petición la harán por intermedio del Consejo de la Organización de los Estados Americanos.
DISPOSICIONES FINALES.
ARTÍCULO 52. El presente Tratado será ratificado por las Altas Partes Contratantes de acuerdo con sus procedimientos constitucionales. El instrumento original será depositado en la Unión Panamericana, que enviará copia certificada auténtica a los Gobiernos para ese fin. Los instrumentos de ratificación serán depositados en los archivos de la Unión Panamericana, que notificará dicho depósito a los Gobiernos signatarios. Tal notificación será considerarla como canje de ratificaciones.
ARTÍCULO 53. El presente Tratado entrará en vigencia entre las Altas Partes Contratantes en el orden en que depositen sus respectivas ratificaciones.
ARTÍCULO 54. Cualquier Estado americano que no sea signatario de este Tratado o que haya hecho reservas al mismo, podrá adherir a éste o abandonar en todo o en parte sus reservas, mediante instrumento oficial dirigido a la Unión Panamericana, que notificará a las otras Altas Partes Contratantes en la forma que aquí se establece.
ARTÍCULO 55. Si alguna de las Altas Partes Contratantes hiciere reservas respecto del presente Tratado, tales reservas se aplicarán en relación con el Estado que las hiciera a todos los Estados signatarios, a título de reciprocidad.
ARTÍCULO 56. El presente Tratado regirá indefinidamente, pero podrá ser denunciado mediante aviso anticipado de un año, transcurrido el cual cesará en sus efectos para el denunciante, quedando subsistente para los demás signatarios. La denuncia será dirigidla a la Unión Panamericana, que la transmitirá a las otras Partes Contratantes.
La denuncia no tendrá, efecto alguno sobre los procedimientos pendientes iniciados antes de transmitido al aviso respectivo.
ARTÍCULO 57. Este Tratado será registrado en la Secretaria General de las Naciones Unidas por medio de la Unión Panamericana.
ARTÍCULO 58. A medida que este Tratado entre en vigencia por las sucesivas ratificaciones de las Altas Partes Contratantes, cesarán para ellas los efectos de los siguientes Tratados, Convenios y Protocolos:
Tratado para evitar o Prevenir Conflictos entre los Estados americanos, del 3 de mayo de 1923;
Convención General de Conciliación Interamericana, del 5 de enero de 1929;
Tratado General de Arbitraje Interamericano y Protocolo Adicional de Arbitraje Progresivo, del 5 de enero de 1929;
Protocolo Adicional a la Convención General de Conciliación Interamericana, del 26 de diciembre de 1933;
Tratado Antibélico de no Agresión y de Conciliación, del 10 de octubre de 1933;
Convención para Coordinar, Ampliar y Asegurar el Cumplimiento de los Tratados existentes entre los Estados americanos, del 23 de diciembre de 1936;
Tratado Interamericano sobre Buenos Oficios y Mediación, del 23 de diciembre de 1936, y
Tratado Relativo a la Prevención de Controversias del 23 de diciembre de 1936.
ARTÍCULO 59. Lo dispuesto en el artículo anterior no se aplicará a los procedimientos ya iniciados o pactados conforme, a alguno, de los referidos instrumentos internacionales.
ARTÍCULO 60. Este Tratado se denominará “Pacto de Bogotá”.
En fe de lo cual, los Plenipotenciarios que suscriben, habiendo depositado sus plenos poderes, que fueron hallados en buena y debida forma, firman este Tratado, en nombre de sus respectivos Gobiernos, en las fechas que aparecen al pie de sus firmas.
Hecho en la ciudad, de Bogotá, en cuatro textos, respectivamente, en las lenguas española, francesa, inglesa y portuguesa a los treinta días del mes de abril de mil novecientos cincuenta y ocho.
RESERVAS
Argentina.
“La Delegación de la República Argentina, al firmar el Tratado Americano de Soluciones Pacíficas (Pacto de Bogotá), formula sus reservas sobre los siguientes artículos, a los cuales no adhiere:
1) VII, relativo a la protección de extranjeros;
2) Capítulo Cuarto (Artículos XXXI a XXXVII), Procedimiento Judicial;
3) Capitulo Quinto (Artículos XXXVIII a XLIX), Procedimiento de Arbitraje, y
4) Capitulo Sexto (Artículo L), Cumplimiento de las Decisiones.
El arbitraje y el procedimiento judicial cuentan, como instituciones, con la firme adhesión de la República Argentina pero la Delegación no puede aceptar la forma en que se han reglamentado los procedimientos para su aplicación, ya que a su juicio debieron establecerse solamente para las controversias que se originen en el futuro y que no tengan su origen ni relación alguna con causas, situaciones o hechos preexistentes en la forma de este instrumento. La ejecución compulsiva de las decisiones arbitrales o judiciales y la limitación que impide a los Estados juzgar por sí mismos acerca de los asuntos que pertenecen a su jurisdicción interna conforme al Artículo V, son contrarios a la tradición argentina. Es también contraria, a esa tradición la protección de los extranjeros, que en la República Argentina están amparados, en un mismo grado que los nacionales, por la Ley Suprema”.
Bolivia.
“La Delegación de Bolivia formula reserva al Artículo VI, pues considera, que los procedimientos pacíficos pueden también aplicarse a las controversias emergentes de asuntos resueltos por arreglo de las partes, cuando dicho arreglo afecta intereses vitales de un Estado”.
Ecuador.
“La Delegación del Ecuador, al suscribir este Pacto, hace reserva expresa del Artículo VI, y, además, de toda disposición que esté en pugna o no guarde armonía con los principios proclamados o las estipulaciones contenidas en la Carta de las Naciones Unidas, o en la Carta de la Organización de los Estados Americanos, o en la Constitución de la República del Ecuador”.
Estados Unidos de América.
“1. Los Estados Unidos de América no se comprometen, en caso de conflicto en que se consideren parte agraviada, a someter a la Corte Internacional de Justicia toda controversia que no se considere propiamente dentro de la jurisdicción de la Corte.
2. El planteo por parte de los Estados Unidos de América de cualquier controversia al arbitraje, a diferencia del arreglo judicial, dependerá de la conclusión de un acuerdo especial entre las partes interesadas.
3. La aceptación por parte de los Estados Unidos de América de la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia como obligatoria ipso facto y sin acuerdo especial, tal como se dispone en el Tratado, se halla determinada por toda limitación jurisdiccional o por otra clase de limitación, contenidas en toda declaración depositada por los Estados Unidos de América, según el Artículo 36, parágrafo 4, de los Estatutos de la Corte, y que se encuentre en vigor en el momento en que se plantee un caso determinado.
4. El Gobierno de los Estados Unidos de América no puede aceptar el Artículo VII relativo a la protección diplomática y al agotamiento de los recursos. Por su parte, el Gobierno de los Estados Unidos mantiene las reglas de la protección, diplomática, incluyendo la regla del agotamiento de los recursos locales por parte de los extranjeros, tal como lo dispone el Derecho Internacional”.
Paraguay.
“La Delegación del Paraguay formula la siguiente reserva:
El Paraguay supedita al previo acuerdo de partes el procedimiento arbitral, establecido en este Protocolo para toda cuestión no jurídica que afecte a la soberanía nacional, no específicamente convenida en Tratado actualmente vigentes”.
Perú.
“La Delegación de Perú formula las siguientes reservas:
1. Reserva a la segunda parte del Artículo V, porque considera que la jurisdicción interna debe ser definida por el propio Estado.
2. Reserva al Artículo XXXIII y a la parte pertinente del Artículo XXXIV, por considerar que las excepciones de cosa juzgada, resulta por arreglo de las partes o regida por acuerdos o Tratados vigentes, determinan, en virtud de su naturaleza objetiva y perentoria, la exclusión de estos casos de la aplicación de todo procedimiento.
3. Reserva al artículo XXXV en el sentido de que antes del arbitraje puede proceder, a solicitud de parte, la Reunión del Órgano de Consulta, como lo establece la Carta de la Organización de los Estados Americanos.
4. Reserva al Artículo XLV porque estima que el arbitraje constituído sin intervención de parte, se halla en contraposición con sus preceptos constitucionales”.
Nicaragua.
“La Delegación de Nicaragua, al dar su aprobación al Tratado Americano de Soluciones Pacíficas (Pacto de Bogotá), desea dejar expresa constancia en el acta, que ninguna disposición contenida en dicho Tratado podrá perjudicar la posición que el Gobierno de Nicaragua tenga asumida respecto a sentencias arbitrales cuya validez haya impugnado basándose en los principios del Derecho Internacional, que claramente permiten impugnar fallos arbitrales que se juzguen nulos o viciados. En consecuencia, la firma de la Delegación de Nacaragua <sic> en el Trtado <sic> de la referencia, no podrá alegarse como aceptación de fallos arbitrales que Nicaragua haya impugnado y cuya validez no esté definida.
Es esta forma, la Delegación de Nicaragua reitera la manifestación que hizo en fecha 28 de los corrientes, al aprobarse el texto del mencionado Tratado en la Comisión Tercera”.
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Rómulo Betancourt.
Luis Lander.
José Rafael Pocaterra.
Mariano Picón Salas.
Por la República Argentina:
Enrique Corominas.
Pascual La Rosa.
Pedro Juan Vignale.
Saverio S. Valenti.
R. A. Ares.
Por Colombia:
Eduardo Zuleta Angel.
Carlos Lozano y Lozano.
Domingo Esguerra.
Silvio Villegas.
Luis López de Mesa.
Jorge Soto del Corral.
Carlos Arango Vélez.
Miguel Jiménez López.
Augusto Ramírez Moreno.
Cipriano Restrepo Jaramillo.
Antonio Rocha.
Rama Ejecutiva del Poder Público.
Bogotá, 12 de agosto de 1949.
Apruébase el texto preinserto del Tratado Americano de Soluciones Pacíficas (Pacto de Bogotá), firmado el 30 de abril de 1948 en la ciudad de Bogotá.
Sométase a la consideración del Congreso Nacional para los efectos constitucionales.
(Fdo.) MARIANO OSPINA PÉREZ.
El Ministro de Educación, encargado del Despacho de Relaciones Exteriores,
(Fdo.), Eliseo Arango.
Certifico que la anterior es una copia fiel del texto español original del Tratado Americano de Soluciones Pacíficas (Pacto de Bogotá), firmado en Bogotá el 30 de abril de 1948, durante la IX Conferencia Internacional Americana, el cual se encuentra depositado en la Unión Panamericana.
(Fdo.), José Joaquín Gori, Secretario General del Ministerio de Relaciones Exteriores.
DECRETA:
ARTÍCULO ÚNICO. Apruébase el Tratado Americano de Soluciones Pacíficas (Pacto de Bogotá), suscrito por los Delegados Plenipotenciarios de la República de Colombia, el 30 de abril de 1948, en la IX Conferencia Internacional Americana.
Dada en Bogotá, D. E., a 7 de junio de 1961.
El Presidente del Senado,
JUAN ANTONIO MURILLO.
El Presidente de la Cámara,
GERMAN BULA HOYOS.
El Secretario del Senado,
JOSÉ MANUEL HURTADO LOZANO.
El Secretario de la Cámara, encargado,
ALBERTO PAZ CÓRDOBA.
República de Colombia. –Gobierno Nacional.
Bogotá, D. E., julio 12 de 1961.
Publíquese y ejecútese.
ALBERTO LLERAS.
El Ministro de Relaciones Exteriores,
JULIO CÉSAR TURBAY AYALA.




